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Internacional

EEUU despliega buque de guerra próximo a las costas de Siria (+ Registro Naval)

Portal Zero Hedge y Virginian Pilot
Traducido por Ivana Cardinale, para el Correo del Orinoco

El portaaviones George H. W. Bush se trasladó a la costa de Siria en medio de informes de que una zona de exclusión aérea podría ser impuesta sobre el país, la embajada de Estados Unidos en Damasco ordena a sus ciudadanos irse “inmediatamente” y Francia ha propuesto una intervención militar formal de la OTAN.

“Probablemente la evidencia más irrefutable de que el mundo occidental está a punto de hacer lo impensable e invadir a Siria, y en interín obligar a Irán a responder, es la actualización semanal de Stratfor (compañía de inteligencia global), que reporta que por primera vez en muchos meses el portaaviones CVN 77 George H. W. Bush ha dejado su tradicional teatro de operaciones justo al lado del Estrecho de Ormuz, un crítico punto de control, donde tradicionalmente acompaña al portaaviones Stennis, y se ha estacionado justo al lado de Siria”, informa el portal Zero Hedge, que publica los registros navieros proporcionados por Stratfor:

Registro Naval del 23 de noviembre de 2011.

Registro Naval del 23 de noviembre de 2011.

  • Para descargar este registro naval en alta resolución, pinche aquí (archivo de imagen, 266 Kb)

Funcionarios afirman que el grupo de ataque del portaaviones George H. W. Bush está “en camino a casa” luego de ser ubicado en el Medio Oriente durante los últimos cinco meses, pero la fecha específica para el retorno de la nave de guerra no ha sido informada.

Según un informe del sitio web Virginian Pilot, el portaaviones “conducirá una serie de operaciones y ayudará a mantener la seguridad marítima”, antes de que regrese a casa.

Fuentes europeas citadas por el diario Rai, de Kuwait, sugieren que los países árabes están preparados para imponer una zona de exclusión aérea sobre Siria con la ayuda de aviones caza turcos y apoyo logístico estadounidense. En el lenguaje moderno el término “zona de exclusión aérea” es un eufemismo para una campaña de bombardeo como se observó en Libia.

Aunque Francia ha expresado su oposición a una zona de exclusión aérea, el ministro de Relaciones Exteriores francés, Alain Juppé, se reunió con el líder del Consejo Nacional Sirio Burhan Ghalioun en París el miércoles para asegurarle que los poderes de la OTAN están pensando utilizar “tropas internacionales” para “crear una zona segura para los civiles” por medio de “corredores humanitarios o zonas humanitarias”.

AUMENTAN TENSIONES

Las tensiones también aumentaron el miércoles luego que la embajada de EEUU en Damasco instó a sus ciudadanos a irse de Siria “inmediatamente”, mientras el canciller de Turquía decía a sus ciudadanos evitar viajar al país en su regreso desde Arabia Saudita.

“La embajada de EEUU continúa instando a ciudadanos estadounidenses en Siria a irse del país inmediatamente mientras esté disponible el transporte comercial”, indicó un comunicado emitido el miércoles a la comunidad estadounidense en Siria y publicado en el sitio web de la embajada. “El número de líneas aéreas que operan en Siria ha disminuido significativamente desde el verano, mientras que muchas de aquellas aerolíneas que permanecen ahí han reducido el número de sus vuelos”.

La administración Obama tranquilamente retiró a su embajador Robert Ford del país el mes pasado y ha indicado que no regresará.

Atacar a Siria podría representar una carrera final alrededor de la creación de una justificación para un ataque sobre Irán por parte de Israel y EE. UU. debido a que Irán prometió defender a su aliado.

Sin embargo China y Rusia se han opuesto agresivamente a cualquier acción, con Rusia desplegando sus buques de guerra en aguas territoriales sirias la semana pasada, una táctica diseñada para disuadir cualquier ataque de la OTAN.

Varias encuestas han mostrado que la mayoría de los estadounidenses se oponen a una intervención militar en Siria, con solo 12% a favor de cualquier tipo de conflicto.

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Terrorismo, ni pizca de veracidad

Ya se ha convertido en un ejercicio mecánico en la prepotente política norteamericana el erigirse juez universal de todas las “maldades y pecados”, menos de los propios.
En consecuencia, este año, para seguir la vieja rutina instaurada desde 1982, el Departamento de Estado volvió a colocar a Cuba en su lista particular de naciones defensoras del terrorismo a escala global.
Pero, ?cómo van a poner en esa relación al pequeño país del Caribe?, donde casi seis mil de sus ciudadanos han muerto o resultaron mutilados por acciones violentas perpetradas por elementos extremistas de ultraderecha radicados en su mayoría, con entera libertad de acción, en el territorio norteamericano.
Desde luego, Cuba volvió a rechazar con energía esa campaña de desprestigio orquestada por las autoridades gringas, y exigió por medio de su cancillería que Washington aplique la justicia contra terroristas confesos como Luis Posada Carriles, libre en las calles de La Florida, y ponga fin al deshumanizado encarcelamiento de Los Cinco patriotas cubanos condenados por tribunales norteamericanos por defender a su Patria de semejantes actos de barbarie.
Al final, es de imaginar que mucha gente honesta se pregunte por las "pruebas" de los Estados Unidos para fundamentar tal acusación contra Cuba, cuando está por ver aún el acto de esa naturaleza atribuible con entera seriedad a la mayor de las Antillas en cualquier parte del planeta.
En cambio, si se revisan algunos datos de esta truculenta historia, no solo salta a la vista que los terroristas amparados por Washington han atacado reiteradamente a la Isla, sino incluso han llegado a actuar sin tapujos ni freno en el propio suelo norteamericano, creando situaciones muy comprometedoras y riesgosas para aquella sociedad.
Orlando Bosch, por ejemplo, uno de los promotores junto a Posada Carriles de la destrucción de la nave aérea cubana frente a las costas de Barbados con 73 personas a bordo, y que encontró refugio seguro en Miami por la dispensa del ex presidente George Bush padre, no tuvo reparos en atacar con una bazuca al edificio sede de Naciones Unidas, en Nueva York.
Terroristas de origen cubano, entre ellos el propio Posada Carriles, estuvieron implicados en el asesinato en Texas del presidente demócrata John F. Kennedy, en 1963.
Esos grupos hicieron volar en pedazos en pleno Washington a Orlando Letelier, ex ministro del derrocado gobierno de la Unidad Popular, en Chile, y mataron a balazos en las congestionadas calles de Nueva York al diplomático cubano Félix
García Rodríguez, en septiembre de 1980.
Tales pistoleros se encargaron también de asesinar a figuras de la comunidad cubana en el exterior proclive al diálogo con la Isla, como Luciano Nieves, Eulalio José Negrín, y el joven radicado en Puerto Rico, Carlos Muñiz Varela.
Solo desde febrero de 1975 a julio de 1983, según registros publicados en La Habana, los grupos terroristas de origen cubano radicados en los Estados Unidos cometieron al menos 26 ataques con bombas contra igual número de instalaciones norteamericanas: desde oficinas de correos, entidades comerciales, aeropuertos, almacenes, restaurantes y hasta un oleoducto en Alaska, como parte de subsanaciones para evitar, por medio de la titulada “guerra por los caminos del mundo”, cualquier flexibilización de la política hostil de Washington hacia La Habana.
Y luego escuche usted, año tras año, como el padre y protector de semejante plaga levanta su diestra para imponer títulos de asesinos a cuantos en el mundo se les antoje, con el fin de seguir justificando la hostilidad sempiterna hacia aquellos quienes dicen no, y defienden a brazo partido su integridad y dignidad ante las bravatas del poderoso embustero. (Por Néstor Núñez, AIN)