El periodista que habita en Fidel
“Me gusta mucho el oficio de verdad…, ténganme por uno de ustedes.”, expresó el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el VII Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) al dirigirse a los profesionales de la prensa [Castro, citado en Elizalde, 1999:1]
Aptitud y talento bastan para no escatimar en disquisiciones sobre la autenticidad de la trayectoria de Fidel dentro del periodismo antes y después del triunfo revolucionario cubano en enero de 1959. Todo lo expuesto en epígrafes anteriores respalda las palabras del Presidente en tan provechoso encuentro con los periodistas. La historia es testigo.
Según Ernesto Vera en su artículo Fidel ante la guerra de la mentira, la prensa clandestina y otros órganos de prensa comercial, tanto escrita como radial, conocen de los reportajes, comentarios y artículos de Fidel en la etapa prerrevolucionaria.
Alerta fue uno de los primeros medios en los que Fidel halló el vínculo necesario para hacer públicas sus expresiones, pero más tarde la práctica fue consolidándose. Aunque no era graduado de periodista, habitaban en él las condiciones de un profesional de este campo.
La actividad periodística, entre otros aportes, le permitió como egresado de la universidad, poner al descubierto los grandes problemas que se debatían en su tiempo, las contradicciones políticas, los desajustes económicos y sociales de la época.
Para el joven recién graduado de Derecho nada era obvio ni existían detalles menores, ninguna verdad la aceptaba de antemano. Sobre las innumerables características que lo definen como profesional y como persona, han escrito distinguidas personalidades [1]del entorno mundial.
En Un grano de maíz, Fidel cuestiona que la historia sea escrita con absoluta objetividad, a la vez que enjuicia la visión de quienes han juzgado el proceso histórico cubano y emite su propia valoración; capacidad de arribar a conclusiones según sus cualidades y forma de analizar. En esa ocasión Tomás Borge describe al líder de la revolución cubana como un hombre “hiperquinético” por el constante apego y preocupación por los problemas mundiales, y la sed insaciable por conocer cada día más de todo cuanto ocurre en el mundo. Aspecto este fundamental relacionado con el pensamiento martiano que insiste en que el periodista debe conocer desde la nube hasta el microbio.
Gianni Miná en Un encuentro con Fidel, también resalta la curiosidad e intelectualidad del Jefe de Estado cubano como aspectos dignos de reconocimiento; mientras que Frei Betto indaga sobre las iniciativas propias de Fidel respecto a las investigaciones del asunto referente a las tierras ilegales adquiridas por Prío y otros hechos corruptos. Destaca el presidente cubano en esa conversación con Betto, que siempre consideró al periódico, a la prensa, dentro de su estrategia organizativa respecto al movimiento 26 de Julio, “ primero trato de crear un pequeño periódico tirado en mimeógrafo, y algunas estaciones de radio clandestinas” [Castro citado en Betto, 1985: 170-171]
Como abogado y como político, conocía Fidel Castro el papel que jugaba la prensa dentro del sistema socio-político imperante, no sólo por sus apreciaciones respecto al fenómeno sino por su propia experiencia dentro del medio. Hoy, con una visión mucho más experimentada, también aprecia el impacto de lo que muchos teóricos llaman: el cuarto poder.
El prestigioso intelectual francés Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatic, reconoce en Fidel otras cualidades y coincide en algunas, con las mencionadas anteriormente.
Descubre Ramonet en sus conversaciones, a un hombre de ideas sólidas y con una extraordinaria visión mundial, astuto, curioso, de un torrente de palabras sencillas pero impactantes, toda una avalancha verbal.
Un aspecto de relevancia y que muchos biógrafos han subrayado en Fidel, al decir del mencionado Ramonet, consiste en el sentido de la estrategia, su capacidad para valorar una situación concreta y la rapidez de análisis acompañada de una vasta experiencia. Coincide con Gabriel García Márquez el autor de Cien horas con Fidel, en que es el líder de la revolución cubana un antidogmático por antonomasia,
Cualidades indispensables de los periodistas son la capacidad de previsión de los sucesos futuros, el olfato siempre alerta, una observación perenne sobre todo lo que sucede a su alrededor. García Márquez destaca “esa facultad de vislumbrar la evolución de un hecho hasta sus consecuencias remotas...pero esa facultad no la ejerce por iluminación, sino como resultado de un raciocinio arduo y tenaz” [Márquez, 2006]
Sólo con valorar las descripciones que sobre una de las personalidades más famosas de la historia se han escrito, descubrimos a un verdadero periodista. El Novel de Literatura en su artículo El Fidel castro que yo conozco, admira en él “su devoción por la palabra. Su poder de seducción. Va a buscar los problemas donde estén. Los ímpetus de la inspiración son propios de su estilo” [Márquez, 2006]
Percibe en Fidel el novelista colombiano, sus dotes para escribir bien porque le gusta hacerlo, y la presencia de una información vasta y variada que le permite moverse con facilidad en cualquier medio. Expresa también que el mayor estímulo de su vida es la emoción al riesgo, aspecto fundamental en un periodista y más aún en un periodista investigador.
Quines estudian y distinguen en Fidel Castro a un ser inigualable, saben que para él las respuestas tienen que ser exactas, pues es capaz de descubrir la mínima contradicción de una frase casual. Para ello se nutre habitualmente de los libros sobre cualquier tema, ya sean económicos o históricos. En ese aspecto podemos calificarlo como un lector voraz.
Pero como todo buen periodista debe dominar el arte de preguntar, Fidel Castro es todo un experto en ese sentido. Según lo describe García Márquez su táctica maestra es preguntar sobre cosas que sabe, para confirmar sus datos, tiene la costumbre de los interrogatorios rápidos a varias personas, para corroborar cada detalle porque las verdades que se le ocultan para encubrir deficiencias son su especialidad.
Como es propio también en el periodismo, el estilo individual resulta fundamental en cada profesional que ejerce dentro de este campo. Durante la celebración del VII Congreso de la UPEC Fidel Castro platicó con los periodistas a cerca de sus valoraciones sobre ciertas cuestiones estilísticas, “a mi me gusta también añadir algunas frases (en mis trabajos); me gusta que tengan un poquito de elegancia, incluso un poquito de cadencia” [Castro, citado en Elizalde, 1999, Ténganme…pp1]
Añade en esa ocasión, que a veces se le crea un conflicto con una frase porque quiere inventar o violar alguna regla de la Gramática pero recalca en un detalle que también García Márquez destaca en él y es el no descuidar jamás la precisión, consciente de que una sola palabra mal usada, puede causar estragos irreparables.
Así, tal y como lo demuestra en sus publicaciones y discursos, Fidel enfatiza, repite deliberadamente porque considera necesario dar “dos disparos en vez de uno”. Su especialidad es un poco la del ajedrecista: “combinar esto con lo otro, empezar por aquí y terminar por acá, para lograr el efecto”, de modo que llegue el mensaje. [Castro, citado en Elizalde, 1999, Ténganme…pp1]
En ese rejuego entre emisor y receptor defiende el principio de comunicar la idea por encima de cualquier regla gramatical, porque define el lenguaje como algo vivo, que no puede ser sometido siempre a materias rígidas. No significa, por supuesto esta afirmación que exista un desconocimiento de la Gramática. Entro los múltiples libros leídos por Fidel en prisión estuvo la Gramática Latina.
Constituyó, el VII Congreso de la UPEC, una oportunidad única de tallerear y compartir experiencias personales —incluidas las de Fidel— dentro del acontecer periodístico. Muchos de los allí presentes ofrecieron luego sus valoraciones al respecto. Arleen Rodríguez, panelista de la Mesa Redonda, expresó su deseo de alcanzar “la altura de ese colega excepcional que es a la vez la fuente más abierta y clara” [Rodríguez, citado en Elizalde, 1999, Entramos…pp. 4]
También lo llamaron “colega” Hugo Ríus, de Prensa Latina; Juana Carrasco, de la UPEC; y Guillermo Cabrera Álvarez, Director del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, entre otros. Pedro Martínez Pírez de Radio Habana Cuba, enfatizó y agradeció la presencia en el Congreso de Fidel “quien respeta el oficio porque como José Martí lo ha ejercido y practica” [Pírez, citado en Elizalde, 1999, Entramos…pp. 4]
Estas expresiones de distintos y prestigiosos periodistas muestran la capacidad de una figura cumbre en la historia de la humanidad para expresarse a través de esa tribuna tan importante que es el periodismo, con un estilo muy suyo, propio de su carácter, de sus pensamientos y de su proceder, porque parafraseando al francés Buffou, “el estilo es el hombre”.
[1] Entre otras personalidades podemos citar a Gabriel García Márquez, Frei Betto, Tomás Borges e Ignacio Ramonet, Gianni Miná, entre otros.
0 comentarios